Me olvidé de las palabras que metieron en mi boca: adverbios, sufijos, adjetivos, vocales. Todos a presión mientras la naturaleza salvaje aguardaba mi alivio. Perdí las oraciones, las consonantes, el verbo conjugado y me miré en el reflejo sucio del vidrio de un bus en ecuador. Encontré algo. Mi mirada paciente? La nada? El sol callado me acarició. Mi madre, mi padre, mis hermanas. Todos en la caricia del sol.