TúNEL

Si, es cierto: fui la esperanza. Pero bajo mis faldas se metió un largo invierno que me llevó a las recámaras secretas. Cuánto ví! Cuánto temblé de fiebre o de frío! Cuánto tuve que buscar los caminos que llevan al corazón de la tarde donde todavía juegan los pájaros y los niños! Fui la esperanza, es cierto, pero la inocencia es una flor arrancada preparada para dormir sobre la tierra. La esperanza hizo nido en mi ingenuidad. Ahora puedo dormir desnuda y sin convocar los lobos y sin deslumbrar a ningún ojo inquieto: mi corazón llegó a un lugar. Y es cierto: ya no soy la esperanza. Mis manos guardan secretos. Mi pelo extiende su poder entre la noche para vestirla de guirnaldas. Ha sido un recorrido por el lado de adentro de la piel. Ha sido un invierno difíci. Pero los reinos aguardan de pie y en silencio la llegada de una mujer resplandeciente, invisible. Si miras con cuidado podrás ver: ella es la confianza.