Me acerqué a cierta orilla para contemplar la noche irrepetible
De mis palmas brotaba una sensación antigua que me coronó
Vine al agua a pedir recordar lo que he olvidado bajo los escombros de los años, bajo el asfalto de ciudades disfrazadas de máquinas de humo y violencia peregrina
Caminé despacio para llegar a mi entrecejo
Retiré palabras para sentir mejor
Líneas como sombras a la luz del día reuniendo las piedras de un fondo repleto de llantén
Corta su estrella para florecer
Hierve sus hojas para los pulmones
Hilvana tus miembros en un cordón de plata
La orilla devolvió una imagen sedienta
Si me arrodillo apenas sobre la arena recibiré también el amor?
El amor que merezco y que he recogido de otras vidas como figuras en un álbum de oro?
He caminado y estas cansada
Perdonaras todo el error que has cometido frente a tus mismos hermanos
Ellos no te han condenado a otra cadena que al olvido
Ellos han olvidado
Ellos miran tus ojos y ven el resplandor de una tarde futura
Ellos no confunden tu nombre porque lo han borrado
Ellas no buscan tus ramas porque te han arrancado
Ellos no sienten tu pena porque te han quitado alas como malezas
Que sin embargo crecen vigorosas y se mueven con el viento de este mar
Un mar tan amado por vos
Un agua del siglo veintiuno
Lagrimas y sangre, prana y elixir
Un mundo de guerra y esperanza
No me acuerdo de cuanto hace que me he acercado a tus nudos para desatarnos frente a un mar que nos ampara
Nos lame con su lengua salada, nos llena de fe
Y nuestros dioses nacen de semillas y de órganos y de nubes y se parecen a nosotros
A veces nos parecemos tanto que si ponemos nuestras manos juntas podemos escuchar la música que cantamos antes de nacer