por la ciudad del aire navegamos como dos asombrados lunáticos casi vacíos
nuestros huecos salen de los dedos hasta alcanzar las respuestas
¿volveremos aliviados livianos y sencillos a nuestras tardes y a nuestras noches?
¿volveremos con alas y en silencio a saborear nuestras ciudades con lágrima y latido?
hemos recorrido nuestros cuerpos invisibles repletos de llanto de asombro de agradecimiento
¿volveremos a caminar sobre el agua de lagos repletos de besos?
¿de un beso en el siglo IV antes de la idea de dios?
¿quién puso a dios en nuestro cerebro?
¿quién voló muy alto hasta casi alcanzarnos
cuando nacimos despiertos del aire de la ciudad?