LOS POEMAS SALVAJES

Se durmieron dentro de mí. Pero por las noches sonaban. Mientras yo escuchaba sus sueños ellos se movían como un manantial muy grande y precioso. Sus movimientos eran pasos circulares sobre el agua uterina. Dentro de mi soñaban y yo escribía sus suspiros como gotas. Cuando al fin despertaban yo me dormía y ellos salían uno a uno por mis bocas y mis manos, encandilando la habitación a oscuras con mi paso submarino. Quien sabe cuando nos vimos despiertos cara a cara. Observando nuestros rasgos conocidos a tientas por el sendero olvidado de las estrellas. Quien sabe cuando recobramos las partes originarias de nuestra sangre mezclada. Nuestro poema nuevo y certero. Nuestro beso.