No hay encima ni debajo. Todo tu dentro es el mundo que ves. El mundo que creas con tu gesto, con tu mirada. Confía en la noche, como en la pradera. Como en el peligro y el silencio. Confía en la madrugada de los animales que recién despiertan. Confía en tu corazón antiguo. Confía en las grutas, en las olas, en las huellas. Confía en los huesos que brillan bajo tu piel. Ellos brillan bajo el agua y te enseñan a nadar.